martes, 18 de julio de 2017

Centro Espacial Kennedy (y X)


Tras haber ya disfrutado de los principales escenarios de este Kennedy Space Center aún tenía tiempo para dar una vuelta por el Complejo de Visitantes y contemplar el resto de zonas para finalizar con la compra de algún recuerdo (varios en mi caso).




En la zona de los cines Imax y del“Orbit Café”, otro de los varios espacios de restauración que podemos encontrar,  existe un Northrop T-38 “Talon” de los que utilizó la NASA para el entrenamiento de astronautas (N969NA).






Muy cerca de él se ubica el “Astronaut Memorial”, espacio destinado a honrar la memoria de los hombres y mujeres que dieron sus vidas durante la exploración espacial. Sus nombres constan sobre un monumento de granito negro en el que cada año se celebra el “Día del Recuerdo” organizado por la “Astronauts Memorial Foundation” en reconocimiento a su sacrificio.










En estos momentos se acercaba la conclusión de mi visita porque el tiempo se me había echado encima y tenía que partir camino de Miami. Una experiencia intensa en la que no pude disfrutar de todos los “placeres” que brinda este Kennedy Space Center, aunque creo que una oportunidad muy bien aprovechada para el tiempo que tenía y desde luego muy satisfactoria y emocionante.










Queda para otra futura (y desgraciadamente difícil) ocasión la posibilidad de tener un encuentro con un auténtico astronauta, vivir aventuras espaciales en las diversas instalaciones multimedia existentes (aparte de las que ya os he dado cuenta) o simplemente darse un paseo por los diversos rincones de este Complejo de Visitantes donde siempre hay algo interesante que ver.














Una última visita a “The Space Shop”, la tienda más grande del mundo dedicada a la venta de recuerdos diversos sobre el espacio y llega el final de mi estancia en el Kennedy Space Center Visitors Complex.






Como colofón, una maravillosa oportunidad el haber podido disfrutar de esta apasionante experiencia que con emoción y espectacularidad me ha transportado a una época irrepetible de la Historia de la Humanidad como es la exploración espacial la cual he podido tocar con mis dedos y admirar de tú a tú. Un pequeño paso para el hombre pero un salto kilométrico para un aficionado que se siente enormemente agradecido por haber podido pasear entre gigantes, esos gigantes dominados en su momento por unos hombres y mujeres únicos y dignos de admiración. Gracias por su sacrifico, valentía y por la herencia que nos dejaron.